viernes, 3 de abril de 2015

POLLO EN SALSA

Esta es una receta que no puede faltar en tu mesa, ya que en ella se utilizan ingredientes muy sanos, que juntos, nos aportaran muchos beneficios a nuestra dieta y también  nos harán disfrutar de lo lindo con su sabor, ya que está ¡riquísmo!
Es uno de esos platos, que pueden prepararse con antelación y calentarse en el mismo instante en el que vayamos a comerlo. Como ves, todo son ventajas a si que no lo dudes y apúntate cada detalle para hacer esta receta, con la que sin duda triunfaras.




INGREDIENTES:
  • 4 contramuslos de pollo.
  • 300 grs de cebolla.
  • 1 puerro.
  • 45 grs de zanahoria.
  • 20 grs de pimiento.
  • Aceite de oliva ( el necesario para freírlo y luego para hacer la salsa).
  • 1 pastilla de caldo de carne.
  • 250 ml de agua.
  • 70 ml de vino blanco o coñac.
  • Un poco de harina (para pasar el pollo por ella antes de freírlo).
  • Una cucharadita ( la medida es de café) de azúcar.
ELABORACIÓN:


Lo primero, quiero enseñarte algo sobre el ingrediente principal, el pollo.
La parte que vamos a utilizar es el contramuslo,  que es esta.


Como verás, yo le he pedido al carnicero que me lo corte a la mitad y que me quite el espinazo, que es un hueso que tiene esta pieza que a mi no me gusta ponerla para que el pollo esté lo más limpio posible de hueso.


Yo luego en casa, le he quitado la piel, ya que en ella hay mucha grasa y tenemos que intentar hacer nuestros platos lo más saludables posibles. Si tú no sabes quitarle la piel, puedes decírselo al carnicero y no tendrá problema en ayudarte.
Ahora que ya tenemos el pollo sin piel y esperando a ser cocinado ¡comenzamos!


Lo primero que haremos será poner el aceite en la cazuela. La cantidad exacta no te la indico, ya que será el que veas necesario para freír el pollo, para  lo cual, tampoco necesitas una cantidad exacta.


Pasaremos el pollo por harina antes de freírlo en el aceite. Haremos este paso  antes de guisarlo con las verduras para "sellar" la carne ( Si cocinamos de esta forma el pollo, al crearle una costra por fuera, contendrá dentro todos sus jugos, cosa que resultará más que interesante en nuestro paladar).
Ya sabes que a mi me gusta "enriquecer" mis platos todo lo posible, y en este plato lo consigo añadiéndole curry en polvo a la harina en este paso, es una especia que combinada con el pollo es exquisita, pero bueno, como soy consciente de que no a todo el mundo le pueda gustar, esta vez, no lo he utilizado, pero que sepas que si te gusta puedes hacerlo, le da un toque muy especial y por supuesto, delicioso.


Ponemos el pollo en el aceite. Como puedes ver, el aceite está muy poco caliente y te explico porque. El pollo contiene agua, y hay que tener mucho cuidado a la hora de freírlo porque "salta que se mata" y podemos quemarnos con mucha facilidad, por lo que, todas precauciones son pocas. A si que yo lo incorporo al aceite poco caliente para que al posarlo no me lleve una desagradable sorpresa.


Y rápidamente lo tapo porque en cuantas empieza a coger calor, es cuando puede haber alguna que otra "explosión no deseada".


Cuando vemos que ya está una parte dorada, la apartamos del fuego y esperamos un poco para asegurarnos de que no saltará por sorpresa alguna gota de aceite y le damos la vuelta. Lo volvemos a poner al fuego para que coja color la otra parte.


Así estará por la parte de abajo. No es necesario tenerlo una eternidad en el fuego, cuando veas que ya tiene un color dorado bonito lo puedes sacar.


Lo volvemos a poner al fuego para dorar la otra parte, y eso si, no se te olvide ponerle otra vez la tapa.


Así de tostadito nos ha quedado después de pasarlo todo por el aceite.


Ahora le toca el turno a las verduras. Para ello vamos a utilizar el mismo aceite en el que hemos frito el pollo pero tienes que tener en cuenta que con este aceite hay que tener mucho cuidado porque si  el pollo le fríes a una temperatura demasiado alta, este aceite se te quemará, lo verás porque cuando esto ocurre adquiere un color negro bastante característico, si esto te ocurre no puedes utilizarlo más a si que tendrás que poner aceite limpio. Yo he sido prudente y el aceite no se me ha quemado. Lo que si que hago es quitarle mucha cantidad, ya que no es lo mismo el que necesitamos para freír que para hacer una salsa.
Me quedo con unas 7 cucharadas soperas de aceite y le añado la cebolla, como ves no la he troceado demasiado pequeña, ya que luego la pasaré por la batidora. Pero si a ti te gusta dejar las verduras tal cual, tienes que poner cuidado y picarlo un poco fino.


He tenido la cebolla a fuego medio durante unos 5 minutos y le incorporo el puerro. ( Acuérdate de lavarlo bien, quitándole las hojas feas de fuera y haciéndole una cruz en la parte verde para pasarlo por el agua y quitarle toda la posible tierra que pueda estar "escondida").


El puerro y la cebolla han estado unos 3-4 minutos al fuego y les incorporo el pimiento verde ( yo utilizo un pimiento que se llama italiano o pimiento de freír, puedes utilizar otra variedad, no pasa nada, eso si, es importante lavarlo  bien antes de utilizarlo) y la zanahoria (yo la pongo con piel, pero muy bien lavada, si quieres puedes pelarla).


Lo he dejado otros 3-4 minutos y ahora le incorporo el pollo que teníamos reservado.


Removemos bien para incorporar todos los ingredientes y para que compartan sabores los unos con los otros.


Le toca el turno al vino blanco. En esta receta también puedes utilizar coñac, la diferencia es que el coñac le da un toque más dulce. No te preocupes por el alcohol que pueda tener el vino ya que al cocinarlo el alcohol se evaporará por completo. Para ello, dejaremos que esto se cocine unos 5 minutos, pasado ese tiempo no quedará ni rastro del alcohol.


Le toca el turno al agua, que yo añado templada para no cortar de golpe la cocción con el agua fría.


Ponle la pastilla de caldo de carne, un poco de sal (para al final probar la salsa y corregir de sal si es preciso) y la cucharadita de azúcar ( este ingrediente lo ponemos para contrarrestar la acidez de las verduras, también puedes hacerlo añadiéndole a la salsa a la vez que las verduras media manzana con piel, un par de ciruelas sin hueso o una uvas pasas, estos ingredientes le aportaran dulzor a la salsa y quedará exquisita).


Ha pasado media hora y el pollo está en su punto.


Lo separamos de las verduras y lo ponemos en una fuente.


Y las verduras nos quedan a parte.


Las trituramos con la batidora.


Y le añadimos la salsa al pollo. Si quieres darle otra textura a la salsa puedes añadirle unos guisantes de lata o unos champiñones, te quedará una salsa más "completa" si cabe.
Puedes meterlo en el horno antes de servirlo para mantenerlo caliente y a la vez gratinarlo un poco o si vas con prisas darle una "vuelta" en el microondas.
Igual se te ha hecho larga la receta, pero verás que cuando te pongas manos a la obra no será para tanto y te aseguro que cuando degustes semejante manjar no podrás creer que lo has hecho tú.
Espero que lo disfrutes en buena compañía. ¡Buen provecho!

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