viernes, 3 de abril de 2015

ROLLITOS CRUJIENTES

Los rollitos crujientes son fáciles de preparar y además es una forma de variar un poco nuestro repertorio culinario, para que nuestros menús no sean siempre sota caballo y rey. Y la mejor forma de conseguirlo es experimentando y probando siempre que podamos. ¡y hoy podemos!



Este será el resultado final de nuestro trabajo de hoy en la cocina. ¿a que tiene buenísima pinta?, pues que no te de pereza, ponte el delantal, lávate las manos y ¡ a cocinar!

INGREDIENTES:
  • Pan de molde.
  • Jamón cocido.
  • Queso. ( yo uso tranchete, tiene que ser un queso que funda bien).
  • Huevo y pan rallado para el rebozado.
  • Aceite de oliva para freírlo.
No te especifico las cantidades ya que eso dependerá de la cantidad que quieras preparar.

ELABORACIÓN:


Con un rodillo de cocina (si no tienes puedes utilizar, por ejemplo, una botella) daremos varias "pasadas" por encima de la rebanada de pan para conseguir una rebanada fina.


Una cosa así.


Mira la diferencia.


Sobre la rebanada fina colocamos una loncha de jamón cocido y encima el queso.


Con cuidado, vamos enrollando y a la vez intentando que nos vaya quedando apretado, a si que este paso, tendrás que hacerlo con un poco de paciencia y delicadeza.


Tiene que quedar más o menos así.


Vamos a pasarlo por el huevo batido. No tienes que "dormirte en los laureles" en este paso, sumerge el rollito lo justo y necesario para que se empape del huevo, por que si lo dejas demasiado tiempo en el huevo el pan se te va a deshacer y entonces, la vas a liar parda.


Ahora le toca el turno al pan rallado.


Este es el resultado, después de darle "un buen baño de huevo y pan rallado".


Es importante que selles bien los extremos del rollito, porque sino, al freírlo el queso al derretirse caerá en el aceite caliente, y te garantizo que lo único que conseguirás será una quemadura segura y un cabreo de mil demonios, a si que, como vale más "prevenir que curar", utiliza el huevo a modo de pegamento y sella los bordes. (moja la parte de arriba y la de abajo del borde que queda sin sellar con huevo, y aprieta. Luego,para terminar de sellarlo pon un poco de pan rallado y aprieta hasta que veas que está cerrado completamente).


El último paso será freírlo en aceite abundante y bien caliente. Lo pondremos en un plato encima del papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y estará listo para ser degustado.
No te entretengas y coge el tenedor porque debes comerlo sin que se enfríe para que el queso esté bien fundido y disfrutes de ese bocado tan completo de sabor y textura crujiente. ¡que te aproveche cocinillas!

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