miércoles, 22 de abril de 2015

TARTA DE QUESO AL HORNO

Sencilla pero exquisita, si te gusta la tarta de queso, te diré que desde este momento ¡tú vida culinaria ha cambiado!. Esta es, para mi, sin duda la reina de las tartas de queso, por supuesto por su resultado final en el paladar, pero también por lo fácil que es de preparar. No me quiero entretener más porque estoy deseando enseñarte la foto, ya que "una imagen vale más que mil palabras".

¡Mira que delicia!



INGREDIENTES:
  • 4 huevos.
  • 2 yogures naturales sin azúcar.
  • 1 bote mediano de leche condensada (el de 397 grs).
  • 200 grs de queso de untar (tipo philadelphia).
PARA LA BASE:
  • 250 grs de sobaos aprox. (unos seis de tamaño mediano).
  • 120 grs de mantequilla en pastilla.

ELABORACIÓN:

Le quitamos el papel a los sobaos y los ponemos en un bol.


Con la manos bien limpias y secas los desmenuzamos así.


Le añadimos la mantequilla, que tiene que estar en pomada. (esto quiere decir, que tiene que estar muy blanda, lo conseguirás sacando la mantequilla con antelación de la nevera, cuando hace calor en 2 horas lo tendrás, si por el contrario estamos en época de frío incluso tendrás que sacarla de la nevera la noche anterior.).


Otra vez, con la ayuda de las manos, mezcla bien los dos ingredientes hasta que consigas una "masa" como esta.


Ahora te voy a enseñar como preparar el molde.
Yo utilizo este, es "desmoldable" y para hacer tartas es muy práctico, así al desmoldarlas te quedan perfectas.


Como has visto en la foto anterior, el molde consta de dos partes, pues bien, para que podamos despegar la base de sobaos y no se nos quede pegada al molde, pondremos un trozo de papel de horno que cubra toda la superficie, procurando utilizar la cantidad suficiente como para que sobre por los lados.


Colocaremos la otra pieza encima y la cerraremos.


Nos sobra papel, pero esto ¡lo arreglamos en un plis!


Con la ayuda de unas tijeras, recortaremos lo que sobra.


También untaremos las paredes con mantequilla para que la tarta se despegue sola sin desmigarse.
Echamos la masa.


Y extendemos por toda la base, procurando, que más o menos, tenga el mismo grosor por todos los lados.
Tenemos el 50 por ciento ya hecho, lo que nos falta para completar la receta es muy fácil.


En un bol ponemos los cuatro huevos.


Le añadimos los yogures naturales.


Luego le toca el turno a la leche condensada.


Por último el queso crema.


Lo batimos con la batidora hasta mezclarlo todo bien. Lo que más tarda en "deshacerse" es el queso, pero no importa si batimos mucho tiempo, necesitamos que esté todo bien integrado.


Mira, así de líquido tiene que quedarnos.


La mezcla resultante se la añadimos a la base que ya teníamos preparada.


Solo nos falta hornearla, para lo cual tendremos que tener el horno precalentado (calentado con anterioridad) a 200 grados, con calor arriba y abajo, lo tendremos unos 40-45 minutos(dependiendo de la potencia de tu horno.).
Para saber si ya está suficientemente cocinada, tienes que hacer como con los bizcochos, pincharla con un cuchillo o brocheta, y si sale limpio es que ya está lista. 
Una vez compruebes que está, sácala del horno, si ves que le falta un poco, puedes aprovechar el calor residual y una vez apagado el horno, con el calor que queda se terminará de hacer.
Es una pena que no puedas oler mi cocina en estos momentos, es ¡alucinante!.
Cuando ya esté fría métela en la nevera y si la haces de un día para otro mucho mejor, es de esas tartas que cuanto más reposa más rica está.
Puedes ponerle por encima alguna mermelada, le va muy bien la de frutos rojos (fresa, frambuesa, mora, arándanos, etc.), sin embargo yo nunca le pongo nada, porque me gusta saborearla tal cual.
Otra opción es que pongas en un cuenco la mermelada y cada comensal decida si añadírsela o no.
La receta toca a su fin ... y yo ¡ya tengo la cuchara en la mano!
Te invito ¿gustas?



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